Publicado: 11 de Junio de 2018


Hay personas que poseen una personalidad tóxica y que se caracterizan por ser activas o pasivas. Las personas tóxicas activas son las que directamente te atacan a ti, te tratan mal, te ningunean y te tratan como si fueran superiores. Y luego están las personas tóxicas pasivas que son las más difíciles de identificar porque no te atacan ni te menosprecian. Simplemente te roban energía desde la queja, desde una postura negativa, el victimismo o el síndrome del “mártir”, pero no se meten contigo.

Ambas tienen en común que te agotan, te hacen sentir mal y te quitan energía. Hacen que dudes de ti mismo, que creas que no lo estás haciendo bien y que te sientas culpable por lo que dices, lo que haces o lo que piensas.

En general son personas que, en vez de esforzarse por mejorarse a sí mismas, lo que hacen para sentirse mejor es apagar el brillo de otros. 

El consejo es que hay que aprender a vivir poniendo límites y a saber decir que NO. Porque debemos respetar a los demás y pero también exigir que también te respeten a ti. 

¡Atrévete a decir “basta", "hasta aquí llego”, “no quiere que me hables así” o “no me gusta como me tratas"!